domingo, 21 de junio de 2026

Chinatown (1974) de Roman Polanski

Fue uno de los hitos cumbres del «Nuevo Hollywood» y la obra magistral de Roman Polanski. Abordó el cinismo de los años setenta y corrupción institucionalizada.

  • Elenco Principal: Jack Nicholson (J.J. «Jake» Gittes), Faye Dunaway (Evelyn Cross Mulwray), John Huston (Noah Cross), Perry Lopez (Capitán Lou Escobar).
  • Premios Destacados: Ganadora del Oscar al Mejor Guion Original (Robert Towne). Nominada a 11 premios de la Academia, incluyendo Mejor Película, Director, Actor y Actriz. Ganadora de 4 Globos de Oro (incluyendo Mejor Película - Drama).

Utiliza el agua como motor de la trama, guerras del agua de California a principios del siglo XX. Un detalle muy interesante del guion es que el espectador nunca sabe más que Jake Gittes; descubrimos las capas de la conspiración exactamente al mismo tiempo que el protagonista.

A diferencia del film noir clásico de los años 40, caracterizado por el expresionismo en blanco y negro y las sombras marcadas (claroscuro), Polanski y el director de fotografía John A. Alonzo optaron por filmar en formato Panavision anamórfico con una paleta de colores cálidos, ocres y polvorientos. Esta decisión estética subraya la sequía de Los Ángeles y expone la podredumbre moral a plena luz del día, sugiriendo que la corrupción ya no se esconde en los callejones nocturnos, sino que opera de manera legítima bajo el sol de California.


La banda sonora de Jerry Goldsmith es uno de los elementos más notables del cine de la época. Compuesta en un tiempo récord de solo diez días (tras el rechazo de la partitura original de Phillip Lambro), 

La American Film Institute (AFI) la posiciona en el puesto número 21 de las 100 mejores películas de todos los tiempos (edición 2007) y número 2 en la categoría de películas de misterio.

El pesimista final en el barrio de Chinatown fue motivo de una agria disputa entre el guionista y el director. 

Robert Towne había escrito un final feliz, Polanski, profundamente marcado por el brutal asesinato de su esposa Sharon Tate unos años antes, impuso su visión trágica. El tiempo dio la razón a Polanski: la frase final «Olvídalo, Jake, es Chinatown» se convirtió en una frase mítica del cine.


Simbología e Historias Ocultas

  • El nombre de Noah Cross: El guion de Towne utiliza la nomenclatura de forma alegórica. Noah (Noé) hace referencia al personaje bíblico del diluvio y el control del agua, pero de manera invertida. Su apellido, Cross (Cruz), añade una carga de martirio para quienes se cruzan en su camino.


jueves, 18 de junio de 2026

Tolstói, Cervantes y el Juicio Final

« Lo cuenta Tolstói

Cuenta Tolstói en una carta que el Día del Juicio Final Dios llamó a los Hombres para demandarles qué habían hecho por la Humanidad.

Fueron desfilando y desfilando genios, eminencias, filántropos... Y Dios mostraba, cada vez más, tedio e impaciencia.

De pronto, descubrió a un hombrecillo, enjuto, algo encorvado, barba que un día fuera rubia y una sonrisa triste y profundamente humana, allá en un rincón, gola al cuello y una espada tan averiada como su mano izquierda, que le ayudaba a sostener un libro.

Interesado el Señor, previendo algo insólito, le ordenó avanzar y presentarse.

—Tú... ¿Quién eres?... ¿Cómo te llamas?

—Miguel...

—¿Qué libro es ése?

Miguel se lo ofreció: «Don Quijote.»

Dios comenzó a leerlo. Y, de pronto, a llorar. Y a abrazar a Cervantes en silencio.

—Después de Mí, tú eres el que más ha hecho por todos esos hombres... Y por ese libro tuyo, les perdono a todos...»

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Terminando con las Memorias de Ernesto Giménez Caballero, me encuentro con esto: Giménez Caballero —Gecé— atribuye a Tolstói una escena en el Día del Juicio Final, desfilan ante Dios genios, eminencias y filántropos, aparece un hombre humilde, enjuto, herido, con una espada gastada y un libro en la mano. Es Miguel de Cervantes. Dios le pregunta quién es y qué libro lleva. Cervantes le ofrece el Quijote. Dios comienza a leerlo, llora, abraza a Cervantes y le dice, «Después de Mí, tú eres el que más ha hecho por todos esos hombres… Y por ese libro tuyo, les perdono a todos…»

Pero buscando en fuentes abiertas no he encontrado ni una referencia primaria clara. Giménez Caballero no era un descuidado en sus referencias culturales, por eso me resultaba más extraño todavía.

Pero aunque no fuera de Tolstói, me parece extraordinaria, brillante, para enmarcar... 

Cervantes, con el Quijote, hizo por la humanidad algo que va mucho más allá de la literatura.

· Lo que he encontrado: no hay prueba documental de que Lev Tolstói escribiera o dijera la anécdota en la que Cervantes comparece ante Dios con el Don Quijote y Dios perdona a la humanidad. Tolstói si hace menciones auténticas a Cervantes y al Quijote, pero todas en contextos muy distintos.

· Lo que si he encontrado: Dostoievski y su admiración total al Quijote: «Ese libro, el más triste de todos, no olvidará el hombre llevarlo consigo el día del Juicio Final».




Turguénev

Iván Turguénev
La tradición rusa de lectura moral del Quijote pasa por Turguénev. En «Hamlet y Don Quijote», Turguénev hace una interpretación del Quijote como figura de la fe, de la verdad y del sacrificio; la Enciclopedia literaria rusa resumió esa doctrina diciendo que, para Turguénev, Don Quijote es «fe, ante todo». Tolstói, cuando habla del Quijote en 1884 y en 1892, lo hace precisamente a través de esa mediación turguenieviana.












Tolstói

La primera referencia relevante aparece en un apunte de diario de 1870, donde Tolstói distingue entre literatura «simple» y literatura de artificio, y sitúa entre los ejemplos de la primera a «Pushkin, Cervantes, Rabelais» y muestra admiración auténtica por Cervantes.

En la carta a Aleksandr N. Pýpin del 10 de enero de 1884. Allí Tolstói, hablando de Turguénev, sostiene que la tercera fase de su obra es una «fe en el bien» —amor y abnegación— expresada «más viva y deliciosamente en Don Quijote». El ruso original es inequívoco: «вера в добро ... ярче, и прелестнее всего в Донъ-Кихотѣ». En traducción fiel: la fe en el bien se expresa de la manera más intensa y encantadora en Don Quijote.

León Tolstói

Tolstói en 1892, anota en su diario que «Hamlet y Don Quijote» de Turguénev es una negación de la vida mundana y una afirmación de la vida cristiana. Es importante subrayarlo: la asociación tolstoiana con el Quijote es real, pero mediatizada por Turguénev y formulada en términos morales y religiosos generales, no en forma de leyenda atribuida a una carta.

En resumen, las fuentes tolstoianas sí acreditan a un Tolstói lector de Cervantes; lo que no acreditan es el relato concreto que analizamos.







Fiódor M. Dostoievski.

Con Dostoievski ocurre lo contrario: el motivo decisivo sí está documentado. Ya en la carta a Sofía A. Ivanova de enero de 1868, cuando explica el proyecto estético de El idiota, Dostoievski afirma que, fuera de Cristo, la figura «positivamente bella» mejor lograda en la literatura cristiana es Don Quijote, precisamente porque es a la vez hermoso y ridículo.

El pasaje capital está en el Diario de un escritor de marzo de 1876. Allí Dostoievski escribe que, si la tierra se acabara y se preguntara a los hombres qué han entendido de su vida, uno podría presentar calladamente el Quijote y decir, en ruso, «Вот мое заключение о жизни», es decir, «he aquí mi conclusión sobre la vida».

Un año después, en el Diario de un escritor de septiembre de 1877, Dostoievski formula el otro elemento que luego resultará contaminado: el hombre no olvidará llevar consigo «ese libro», «el más triste de todos», al «último juicio de Dios». La traducción española reproducida por Ignacio Arellano, tomada de Cansinos Assens, vierte el pasaje así: «Ese libro, el más triste de todos, no olvidará el hombre llevarlo consigo el día del Juicio Final».




Conclusiones

La primera: Tolstói no es el autor verificable del texto.

La segunda: Dostoievski es el autor verificable del «motivo» originario, aunque no del apólogo español en su forma actual.

La tercera: Giménez Caballero es, por ahora, el primer testigo localizado de la formulación narrativa completa que hoy circula.

La comparación verbal confirma lo mismo. Tolstói habla del Quijote como vehículo de «fe en el bien» y como obra valiosa; Dostoievski habla de él como libro que el hombre llevaría al Juicio Final; Giménez convierte esos elementos en una escena de absolución efectiva. Esto no es una transmisión literal, sino una amplificación creativa. Y como esa amplificación va acompañada de una atribución sin referencia comprobable, el resultado debe clasificarse como atribución apócrifa o, en el mejor de los casos, parafrástica y erróneamente rubricada.

La explicación más sólida es que Giménez Caballero reelabora libremente dos pasajes dostoievskianos —el de 1876, que convierte el Quijote en «conclusión sobre la vida», y el de 1877, que lo lleva hasta el Juicio Final— y los reescribe colocándole encima el nombre de Tolstói.

* Un apólogo es un relato breve, en prosa o verso, escrito con un propósito didáctico para transmitir una enseñanza moral o ética (la moraleja). Su principal rasgo distintivo es que sus personajes suelen ser seres humanos, a diferencia de las fábulas, que tradicionalmente usan animales u objetos. 


Referencias

Djermanovic, Tamara. «Dostoyevski y Don Quijote: poética y estética de una ilusión». Anales Cervantinos, 47 (2015): 9-24. 

Dostoievski, Fiódor M. Diario de un escritor. Marzo de 1876, cap. II.I, «Don Carlos y sir Watkin. Otra vez indicios del “comienzo del fin”»; texto accesible en la Russkaia Virtual’naia Biblioteka.

Dostoievski, Fiódor M. Diario de un escritor. Septiembre de 1877, cap. II.I, «La mentira se salva con la mentira»; texto accesible en fedordostoevsky.ru.

Dostoievski, Fiódor M. Carta a S. A. Ivanova, 1/13 de enero de 1868, citada y contextualizada en el estudio ruso sobre el camino de Dostoievski hacia Don Quijote. 

Giménez Caballero, Ernesto. Memorias de un dictador. Barcelona: Planeta, 1979. Primera edición de 330 páginas. Existe una segunda edición abreviada: Barcelona: Planeta, 1981, 298 páginas.

Tolstói, Lev N. Polnoe sobranie sochinenii v 90 tomakh. Moscú/Leningrado, 1928-1958; edición electrónica oficial en tolstoy.ru. Para esta investigación han sido especialmente relevantes los tomos 48, 49, 52 y 63, además de la guía de publicística del portal.

Turguénev, Iván S. «Гамлет и Дон-Кихот» («Hamlet y Don Quijote»), 1860, en la edición de RVB; y resumen doctrinal en la Enciclopedia literaria rusa. 

Weiner, Jack. «España en “El Diario de un Escritor”, por Fedor Dostoievski (1821-1881)». En Actas del X Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas: Barcelona, 21-26 de agosto de 1989, Barcelona: Promociones y Publicaciones Universitarias, 1992, pp. 1543-1550; ed. digital en la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2016. 

Arellano, Ignacio, ed. «Fiodor M. Dostoyevski: La mentira se salva con la mentira». Nota difundida en PDF a través de Dialnet, con traducción española del pasaje de 1877 tomada de Rafael Cansinos Assens, Obras completas de Dostoyevski, Madrid, Aguilar, 1973, vol. III.

Biblioteca Nacional de España. Archivo personal de Ernesto Giménez Caballero, con referencias a Memorias de un dictador y documentación editorial relacionada.

domingo, 7 de junio de 2026

The Invisible Man (1933)

El verdadero triunfo de la película fueron los efectos especiales de John P. Fulton. La técnica del «travelling matte» (máscara móvil) fue un hito: Claude Rains rodaba vestido con terciopelo negro frente a un fondo negro para luego superponer las tomas de su ropa moviéndose "sola". La labor artesanal fue titánica: se retocaron a mano miles de fotogramas para eliminar imperfecciones.

Director: James Whale

Productora: Universal Pictures

Guion: R.C. Sherriff (basado en la novela homónima de H.G. Wells, con aportaciones previas no acreditadas de Philip Wylie, Preston Sturges y John Huston).

Elenco principal: Claude Rains (Dr. Jack Griffin / El Hombre Invisible), Gloria Stuart (Flora Cranley), William Harrigan (Dr. Arthur Kemp), Henry Travers (Dr. Cranley), Una O’Connor (Jenny Hall).


A diferencia de Drácula o la Criatura de Frankenstein, el Hombre Invisible no es una víctima trágica ni un ser puramente sobrenatural; es un hombre de ciencia corrompido por su propio éxito.

En su estreno en 1933, se la calificó de «proeza técnica insólita». Hoy en día, se la considera la adaptación cinematográfica más fiel al espíritu nihilista de H.G. Wells, destacando que el horror no proviene de lo que se ve, sino de lo que se intuye.

sábado, 6 de junio de 2026

De Brest a Cádiz: masones militares antes de la Guerra de la Independencia

La historia de la masonería militar española entre Brest y Cádiz, antes de la Guerra de la Independencia no es una historia de certezas absolutas, sino de indicios sólidos, conexiones personales y redes que ayudan a comprender mejor el nacimiento del liberalismo militar español y sus conexiones con la masonería.

Cádiz en el XVIII. 
estoespasionporcadiz.blogspot.com
La masonería fue, en muchos casos, una forma de sociabilidad ilustrada, cosmopolita y discreta; para algunos oficiales, comerciantes, técnicos, clérigos ilustrados (incluso) y élites urbanas que podemos denominar pudientes y burgueses o futuros burgueses. No se puede negar que fue un grupo de influencia cada vez mayor sobre el poder económico y político para sus intereses de todo tipo.

En Cádiz, esa historia adquiere un interés especial. La ciudad era mucho más que un puerto: era una puerta atlántica, un espacio de comercio, de tránsito militar y de presencia extranjera. Su bahía reunía todos los ingredientes para que las formas modernas de sociabilidad encontraran terreno fértil. Pero el episodio decisivo no nació exactamente en Cádiz, sino al norte de Francia, en Brest.


Una escuadra española en Brest

Entre 1799 y 1802, la escuadra española del Océano permaneció en el puerto francés de Brest en el marco de la alianza franco-española frente a Gran Bretaña. La presencia española llegó a superar los doce mil hombres.

Brest no era un lugar cualquiera. Era una ciudad naval, militar y masónica. Allí existían logias francesas activas, entre ellas L’Heureuse Rencontre y Les Élus de Sully, que recibieron a oficiales españoles interesados en aquella forma de sociabilidad. Ese contacto inicial desembocó en un hecho de enorme relevancia: la creación de una logia formada por españoles, La Reunión Española, documentada entre 1801 y 1802.

Para más información podéis leer mi entrada:

Chinatown (1974) de Roman Polanski

Fue uno de los hitos cumbres del «Nuevo Hollywood» y la  obra magistral de Roman Polanski. Abordó el cinismo de los años setenta y corrupció...