« Lo cuenta Tolstói
Cuenta Tolstói en una carta que el Día del Juicio Final Dios llamó a los Hombres para demandarles qué habían hecho por la Humanidad.
Fueron desfilando y desfilando genios, eminencias, filántropos... Y Dios mostraba, cada vez más, tedio e impaciencia.
De pronto, descubrió a un hombrecillo, enjuto, algo encorvado, barba que un día fuera rubia y una sonrisa triste y profundamente humana, allá en un rincón, gola al cuello y una espada tan averiada como su mano izquierda, que le ayudaba a sostener un libro.
Interesado el Señor, previendo algo insólito, le ordenó avanzar y presentarse.
—Tú... ¿Quién eres?... ¿Cómo te llamas?
—Miguel...
—¿Qué libro es ése?
Miguel se lo ofreció: «Don Quijote.»
Dios comenzó a leerlo. Y, de pronto, a llorar. Y a abrazar a Cervantes en silencio.
—Después de Mí, tú eres el que más ha hecho por todos esos hombres... Y por ese libro tuyo, les perdono a todos...»
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Terminando con las Memorias de Ernesto Giménez
Caballero, me encuentro con esto: Giménez Caballero —Gecé—
atribuye a Tolstói una escena en el Día del Juicio Final, desfilan
ante Dios genios, eminencias y filántropos, aparece un hombre
humilde, enjuto, herido, con una espada gastada y un libro en la
mano. Es Miguel de Cervantes. Dios le pregunta quién es y qué libro
lleva. Cervantes le ofrece el Quijote. Dios comienza a
leerlo, llora, abraza a Cervantes y le dice, «Después de Mí, tú
eres el que más ha hecho por todos esos hombres… Y por ese libro
tuyo, les perdono a todos…»
Pero buscando en fuentes abiertas no he encontrado ni una
referencia primaria clara. Giménez Caballero no era un descuidado en
sus referencias culturales, por eso me resultaba más extraño
todavía.
Pero aunque no fuera de Tolstói, me parece extraordinaria,
brillante, para enmarcar...
Cervantes, con el Quijote, hizo
por la humanidad algo que va mucho más allá de la literatura.
· Lo que he encontrado: no hay prueba documental de que Lev
Tolstói escribiera o dijera la anécdota en la que Cervantes
comparece ante Dios con el Don Quijote y Dios
perdona a la humanidad. Tolstói si hace menciones auténticas a
Cervantes y al Quijote, pero todas en contextos muy distintos.
· Lo que si he encontrado: Dostoievski y su admiración total al
Quijote: «Ese libro, el más triste de todos, no olvidará el hombre
llevarlo consigo el día del Juicio Final».
Turguénev
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| Iván Turguénev |
La tradición rusa de lectura moral del
Quijote pasa por
Turguénev. En «
Hamlet y Don Quijote», Turguénev
hace una interpretación del Quijote como figura de la fe, de la
verdad y del sacrificio; la
Enciclopedia literaria rusa
resumió esa doctrina diciendo que, para Turguénev, Don Quijote es
«fe, ante todo». Tolstói, cuando habla del
Quijote en 1884
y en 1892, lo hace precisamente a través de esa mediación
turguenieviana.
Tolstói
La primera referencia relevante aparece en un apunte de diario
de 1870, donde Tolstói distingue entre literatura «simple» y
literatura de artificio, y sitúa entre los ejemplos de la primera a
«Pushkin, Cervantes, Rabelais» y muestra admiración auténtica por
Cervantes.
En la carta a
Aleksandr N. Pýpin del 10 de enero de 1884. Allí Tolstói,
hablando de Turguénev, sostiene que la tercera fase de su obra es
una «fe en el bien» —amor y abnegación— expresada «más viva
y deliciosamente en Don Quijote». El ruso original es
inequívoco: «вера в добро ... ярче, и прелестнее
всего в Донъ-Кихотѣ». En traducción fiel: la fe
en el bien se expresa de la manera más intensa y encantadora en Don
Quijote.
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| León Tolstói |
Tolstói en
1892, anota en su diario que «
Hamlet y Don
Quijote» de Turguénev es una negación de la vida mundana y una
afirmación de la vida cristiana. Es importante subrayarlo: la
asociación tolstoiana con el
Quijote es real, pero
mediatizada por Turguénev y formulada en términos morales y
religiosos generales, no en forma de leyenda atribuida a una carta.
En resumen, las fuentes tolstoianas sí acreditan a un Tolstói
lector de Cervantes; lo que no acreditan es el relato
concreto que analizamos.
Fiódor M. Dostoievski.
Con Dostoievski ocurre lo contrario: el motivo decisivo sí
está documentado. Ya en la carta a Sofía A. Ivanova de
enero de 1868, cuando explica el proyecto estético de El
idiota, Dostoievski afirma que, fuera de Cristo, la figura
«positivamente bella» mejor lograda en la literatura cristiana es
Don Quijote, precisamente porque es a la vez hermoso y ridículo.
El pasaje capital está en el
Diario de un escritor de
marzo de 1876. Allí Dostoievski escribe que, si la tierra se
acabara y se preguntara a los hombres qué han entendido de su vida,
uno podría presentar calladamente el
Quijote y decir, en
ruso, «
Вот мое заключение о жизни», es
decir, «he aquí mi conclusión sobre la vida».
Un año después, en el Diario de un escritor de septiembre
de 1877, Dostoievski formula el otro elemento que luego resultará
contaminado: el hombre no olvidará llevar consigo «ese libro», «el
más triste de todos», al «último juicio de Dios». La traducción
española reproducida por Ignacio Arellano, tomada de Cansinos
Assens, vierte el pasaje así: «Ese libro, el más triste de todos,
no olvidará el hombre llevarlo consigo el día del Juicio Final».
Conclusiones
La primera: Tolstói no es el autor verificable del texto.
La segunda: Dostoievski es el autor verificable del «motivo» originario, aunque no del apólogo español en su forma actual.
La tercera: Giménez Caballero es, por ahora, el primer testigo
localizado de la formulación narrativa completa que hoy circula.
La comparación verbal confirma lo mismo. Tolstói habla del
Quijote como vehículo de «fe en el bien» y como obra
valiosa; Dostoievski habla de él como libro que el hombre llevaría
al Juicio Final; Giménez convierte esos elementos en una escena de
absolución efectiva. Esto no es una transmisión
literal, sino una amplificación creativa. Y como esa
amplificación va acompañada de una atribución sin referencia
comprobable, el resultado debe clasificarse como atribución
apócrifa o, en el mejor de los casos, parafrástica y erróneamente
rubricada.
La explicación más sólida es que Giménez Caballero reelabora libremente dos pasajes dostoievskianos —el de 1876, que convierte el Quijote en «conclusión sobre la vida», y el de 1877, que lo lleva hasta el Juicio Final— y los reescribe colocándole encima el nombre de Tolstói.
* Un apólogo es un relato breve, en prosa o verso, escrito con un propósito didáctico para transmitir una enseñanza moral o ética (la moraleja). Su principal rasgo distintivo es que sus personajes suelen ser seres humanos, a diferencia de las fábulas, que tradicionalmente usan animales u objetos.
Referencias
Djermanovic, Tamara. «Dostoyevski y Don Quijote: poética
y estética de una ilusión». Anales Cervantinos, 47 (2015):
9-24.
Dostoievski, Fiódor M. Diario de un escritor. Marzo
de 1876, cap. II.I, «Don Carlos y sir Watkin. Otra vez indicios del
“comienzo del fin”»; texto accesible en la Russkaia Virtual’naia
Biblioteka.
Dostoievski, Fiódor M. Diario de un escritor.
Septiembre de 1877, cap. II.I, «La mentira se salva con la mentira»;
texto accesible en fedordostoevsky.ru.
Dostoievski, Fiódor M. Carta a S. A. Ivanova, 1/13 de
enero de 1868, citada y contextualizada en el estudio ruso sobre el
camino de Dostoievski hacia Don Quijote.
Giménez Caballero, Ernesto. Memorias de un dictador.
Barcelona: Planeta, 1979. Primera edición de 330 páginas. Existe
una segunda edición abreviada: Barcelona: Planeta, 1981, 298
páginas.
Tolstói, Lev N. Polnoe sobranie sochinenii v 90 tomakh.
Moscú/Leningrado, 1928-1958; edición electrónica oficial en
tolstoy.ru. Para esta investigación han sido especialmente
relevantes los tomos 48, 49, 52 y 63, además de la guía de
publicística del portal.
Turguénev, Iván S. «Гамлет и Дон-Кихот»
(«Hamlet y Don Quijote»), 1860, en la edición de RVB; y resumen
doctrinal en la Enciclopedia literaria rusa.
Weiner, Jack. «España en “El Diario de un Escritor”,
por Fedor Dostoievski (1821-1881)». En Actas del X Congreso de la
Asociación Internacional de Hispanistas: Barcelona, 21-26 de agosto
de 1989, Barcelona: Promociones y Publicaciones Universitarias,
1992, pp. 1543-1550; ed. digital en la Biblioteca Virtual Miguel de
Cervantes, 2016.
Arellano, Ignacio, ed. «Fiodor M. Dostoyevski: La mentira
se salva con la mentira». Nota difundida en PDF a través de
Dialnet, con traducción española del pasaje de 1877 tomada de
Rafael Cansinos Assens, Obras completas de Dostoyevski,
Madrid, Aguilar, 1973, vol. III.
Biblioteca Nacional de España. Archivo personal de Ernesto
Giménez Caballero, con referencias a Memorias de un dictador
y documentación editorial relacionada.