Director: Cecil B. DeMille
Guion: Jeanie Macpherson
Género: Drama épico religioso / película muda con partitura sincronizada
Elenco principal: H.B. Warner (Jesús), Dorothy Cumming (María, la madre), Jacqueline Logan (María Magdalena), Ernest Torrence (Pedro), Joseph Schildkraut (Judas Iscariote), Victor Varconi (Poncio Pilato)
Premios y reconocimientos: Sin nominaciones Oscar (la Academia aún no premiaba categorías técnicas con regularidad), pero la crítica contemporánea la consideró la obra maestra de DeMille.
La iluminación es especialmente cuidada: Jesús aparece bañado en una luz etérea y difusa que genera un halo casi sobrenatural sin caer en lo caricaturesco, técnica que el propio DeMille denominaba “luz santa”.
Opiniones críticas consolidadas:
- The Film Daily (1927) afirmó: “No se puede decir más que elogios por la reverencia y el aprecio con que se ha desarrollado la hermosa historia…
- The King of Kings es tremenda desde todo punto de vista. Es la pieza de artesanía cinematográfica más fina jamás producida por DeMille”.
- Photoplay la calificó como “el mayor esfuerzo cinematográfico de Cecil B. DeMille” y “una visualización sincera y reverente de los últimos tres años de la vida de Cristo”.
- Norbert Lusk, en Picture Play, la declaró “la obra maestra de DeMille y una de las mayores de todas las películas”.
Aunque la película se presenta como una narración directa y reverente de los Evangelios, DeMille insertó un subtexto ecuménico deliberado: buscó una versión “universal” del cristianismo que evitara divisiones doctrinales, lo que explica la ausencia de referencias explícitas a dogmas católicos o protestantes específicos.
Entre las curiosidades de producción destacan las estrictas normas impuestas por DeMille para preservar la sacralidad: todos los actores debían comportarse según su personaje incluso fuera de cámara; H.B. Warner (que tenía 50 años) firmó un contrato que le prohibía hablar con nadie excepto el director y aparecer en público durante el rodaje; Dorothy Cumming (María) se comprometió a someter sus próximos cinco papeles a la aprobación personal de DeMille. Cada mañana se celebraba misa en el set y se reproducía “Onward, Christian Soldiers” para crear el ambiente adecuado.